
Durante esta jornada, un despacho televisivo expuso una serie de denuncias por millonarias deudas que mantiene la Municipalidad de Isla de Maipo y su Corporación Cultural con diversos prestadores de servicios. La denuncia fue encabezada por Abraham Lillo, del circo Tony Caluga, quien relató su experiencia tras traer su circo a la comuna durante 2024.
Según relató Lillo, fue invitado por un amigo apodado “Pachito”, su nombre rea es Jorge, funcionario de la Oficina de Turismo, quienes le aseguraron que existía un acuerdo con el municipio para la presentación del circo. Le ofrecieron incluso un espacio inédito: la cancha del Estadio Municipal, generalmente reservada para actividades deportivas y propias del municipio. Sin embargo, al llegar se enteró de que no había ningún compromiso formal con el alcalde.
Frente a la incertidumbre, Lillo decidió abandonar la comuna. No obstante, fue contactado por Nicolás Huaico, entonces jefe de gabinete, y por Luis Oliva, administrador municipal en ese periodo. Ambos se reunieron con él y le propusieron comprar funciones del circo, fijando un valor de un millón de pesos por show. Lillo accedió al trato informal para no quedar mal con el municipio. A la fecha, afirma que se le adeudan dos millones de pesos.
La denuncia reveló que no es un caso aislado. La Sonora Malecón denuncia una deuda de 6 millones de pesos. La productora MS Producciones asegura que se le deben 60 millones por servicios de sonido y escenario en distintas actividades. En total, el canal reportó al menos 31 proveedores afectados, acumulando una deuda estimada en 200 millones de pesos.
En el mismo reportaje, Nicolás Huaico defendió su gestión señalando que la deuda no es personal sino institucional. Agregó que hubo una confusión inicial causada por un supuesto acuerdo verbal mencionado por “Pachito” y que se instruyó un sumario administrativo para aclarar responsabilidades. Huaico también negó la existencia de corrupción en el municipio y señaló que los pagos solo pueden hacerse una vez determinado si corresponde hacerlo.
Uno de los testimonios más contundentes fue el de Miguel Salas, proveedor de servicios técnicos para la Fiesta Criolla 2024, quien asegura que se le adeudan cerca de 50 millones de pesos. Indicó haber tenido contacto directo con Teresita Dumas, directora ejecutiva de la Corporación Cultural, quien le ha postergado reiteradamente el pago. Salas aseguró que actualmente enfrenta multas en Tesorería por las facturas impagas que emitió.
Huaico sostuvo que la Corporación Cultural es autónoma y que el municipio solo le transfiere recursos mediante subvenciones, por lo que no puede responder directamente por las fechas de pago. Sin embargo, el conductor del programa cuestionó este tipo de estructuras, señalando que, en casos anteriores, las corporaciones han sido utilizadas para eludir responsabilidades y ocultar hechos de corrupción. Frente a esta afirmación, Huaico reaccionó molesto y reiteró que en la municipalidad “no hay corrupción”.
Horas más tarde, el alcalde Juan Pablo Olave (UDI) se refirió públicamente a la denuncia. Reconoció que el problema fue no haber formalizado por escrito el acuerdo con el circo de Tony Caluga y explicó que el funcionario a contrata involucrado en el caso fue desvinculado tras un sumario. Olave insistió en que tener deudas no constituye un acto ilegal y llamó a los proveedores a confiar en que se les pagará. “Y si no me creen, que demanden al municipio”, afirmó.
El alcalde justificó la situación financiera heredada, señalando que recibió la administración con deudas previas y que se están evaluando mecanismos para mejorar la recaudación municipal, como el cobro de estacionamientos en el centro de la comuna. Prometió que al final de su mandato no quedará deuda pendiente.






