El «turismo electoral» enfoca al Biobío y La Araucanía con Bárbara y Tomás Kast (Evópoli), hermanos del senador Felipe Kast y sobrinos del candidato presidencial José Antonio Kast, que postulan por distritos del sur pero votan en la Región Metropolitana, al igual que Rodolfo Carter, exalcalde de La Florida, quien es candidato a senador también por La Araucanía, generando críticas por falta de arraigo e incluso, cuestionamientos internos en la propia derecha. Se hace repetido el discurso para justificarse “Uno no elige donde nacer, pero sí donde servir». Una intensa polémica sacude el escenario político nacional, centrada en la práctica del denominado “turismo electoral”, donde candidatos postulan a cargos de representación en regiones distintas a sus domicilios y centros de vida. Si bien se trata de un fenómeno transversal que ha involucrado incluso a figuras de la exconcertación y el Frente Amplio, como José Miguel Insulza (Valparaíso) o Beatriz Sánchez (Maule), el sur de Chile, específicamente las regiones de La Araucanía y Biobío, se ha convertido en el epicentro de un intenso debate. Allí, candidaturas de derecha, en particular del pacto que une a republicanos, libertarios y socialcristianos, han desplegado una fuerte «artillería de afuerinos», generando críticas por la aparente falta de arraigo territorial, tal como lo documentan diversos reportajes de prensa y televisivos. La artillería Kast y el cuestionado aterrizaje en el sur En la Región del Biobío, la candidatura a diputada por el Distrito 21 de Bárbara Kast Sommerhoff (Evópoli) ha generado un vendaval de críticas, particularmente luego de sus explicaciones. La hermana del senador Felipe Kast y sobrina del candidato presidencial José Antonio Kast, mantiene su domicilio electoral en la Región Metropolitana, donde fue concejala por Paine. Según la Constitución, para postular a diputado se exige «residencia en la Región a que pertenezca el distrito electoral correspondiente durante un plazo no inferior a dos años». Frente a las acusaciones, la candidata justificó su postulación argumentando, que no compitió en su distrito original «porque no quería competir con un amigo» y porque la zona «se parece a la ruralidad donde ella vive». Sala de Prensa documentó el hecho: “La candidata, quien es hermana de Felipe Kast y sobrina de José Antonio Kast, explicó que se postuló por el Biobío para no competir con un amigo en su distrito original y porque la zona se parece a la ruralidad donde ella vive, mientras que Evópoli defendió su postulación, asegurando que cumple con todos los requisitos legales y que su inscripción fue aprobada por el Servel”. La defensa de su partido no se hizo esperar. Matías Ruiz, presidente de Evópoli en el Biobío, aseguró a Diario Concepción que “Bárbara es una excelente candidata… y el tema del turismo electoral me parecen un debate superfluo”. Ruiz fue enfático en afirmar: «Ella tiene residencia hace dos años acá en la Región». Sin embargo, estas declaraciones contrastan con el reportaje de «24 Horas» de TVN, que la incluyó entre los 155 candidatos que no registran domicilio electoral en el distrito por el que postulan y, por ende, no pueden votar por sí mismos. Las críticas han sido transversales; Carlos Nova, presidente del Frente Amplio en Biobío, manifestó que “rechazamos el turismo electoral… creemos que los partidos tienen que hacer un esfuerzo por llevar candidaturas que sean del territorio” «Uno no elige dónde nace, pero sí elige dónde servir» Los hechos de candidaturas que no votarán por si mismo por tener otro domicilio electoral, fue parte de un reportaje de 24 HORAS de TVN, dando cuenta diversos casos, incluido el del hermano de Bárbara, Tomás Kast, candidato por la Araucanía, quien señaló al medio: «Uno no elige dónde nace, pero sí elige dónde servir». “¿Qué pensaría si un candidato a diputado por su distrito, vive o vota en otro lugar? Ese es el caso de 155 postulantes, que no registran domicilio electoral en el distrito por el que postulan y por ende, no podrán votar por ellos mismos. Algunos incluso viven en otra región. La pregunta es, ¿cumplen con los requisitos o estamos frente a nuevos casos del denominado «turismo electoral”?”. La Araucanía: Carter y el eco de un discurso cuestionado La situación se replica con mayor intensidad en La Araucanía. Allí, la candidatura al Senado del exalcalde de La Florida, Rodolfo Carter, respaldado por el Partido Republicano al no tener cupo ni apoyo de Chile Vamos, ha sido señalada como otro emblemático caso de «turismo electoral«, quien incluso, previamente, testeo la posibilidad de ir como candidato por Valparaíso. Según ElPeriodico.CL, su postulación fue presentada como un “desafío” para enfrentar el terrorismo y el narcotráfico, pero ha levantado suspicacias sobre su real vinculación con la zona. Esta práctica no es nueva en la región: el medio recuerda el caso del senador Felipe Kast, quien «proveniente de Santiago, se postuló como senador por La Araucanía en 2017». La candidatura de Carter fue cuestionada incluso desde el llamado “fuego amigo”. En agosto, el diputado José Miguel Becker (RN), también candidato a senador, afirmó en redes sociales que ««en La Araucanía tenemos personas con experiencia, que son de la región, no necesitamos candidatos a préstamo, eso dejémoselo al fútbol». Y añadió: «Reconozco a quienes han hecho una carrera política importante en diferentes lugares del país, pero también sabemos la necesidad de que las personas que representen a La Araucanía, tengan una historia y un vínculo con ella, más allá de una elección o candidatura. No se trata de atacar a quienes vengan a hacer ‘turismo electoral’, más bien es una responsabilidad para quienes nacimos y vivimos en la región, de demostrar que estamos preparados para un gran desafío». En la misma línea, el diputado Henry Leal (UDI), otro aspirante a la cámara alta, criticó sin nombrarlos a quienes postulan sin vínculos: «Para algunos, La Araucanía es solo una parada en su ruta política. Para mí, es mi hogar. Yo no estoy de paso». No obstante, como se destaca en el contexto general, ninguno de estos referentes de la derecha local cuestionó que en su propio pacto